sábado, 13 de mayo de 2017

EL POR QUE DE UNA ELECCION

El por que de una elección.


  Hermoso domingo de sol de esta definida primavera. En mi parque, ya reconstruido de la furia del invierno y con todas las especies florecidas, hay alguien que increpa a todas las demás, la inconfundible glicina. Ella se impone cual reina en un murallón lila enredado que regala entre la sinuosidad caprichosa de su ramas un aroma que arrasa con su dulzor y que permite incorporarse, si e uno lo decide, a un circuito de inspiración. Es así, como me entrego a la reflexión desde este lugar único y esculpido con intención en cada rincón, mi propio hogar. Aquí mismo, no puedo dejar de sentirme bendecida. Es así, como de estos pacíficos estados de introspección surgen los mas fuertes impulsos hacia el teclado para querer guardarlo todo antes de que la mente comience a dejar espacios imprecisos, antes de que la memoria desdibuje cada detalle que puede ser atrapado con exactitud y precisión en cada párrafo de este lugar.

Fundeccu ha ocupado una parte de mi vida, se comenzó a dibujar un año antes del nacimiento de mi primera hija, me encontró siendo mama del segundo y recorrió en forma paralela una hermosa etapa de mi vida. Eso implica que entre juguetes, pañales y películas de Disney estaban ya los folletos, remeras naranjas y planificaciones de cada peldaño hacia un objetivo a largo plazo.
Incontables veces me han preguntado el por que decidí dedicarme a llevar el proyecto que hoy es Fundeccu Argentina. Prácticamente sin excepción, quienes comparten mis días en esta actividad me han preguntado el por que de esta elección, por que allá por 1999 este trabajo se inició, por que continuó pese a todo obstáculo y por qué continúa con una fuerza cada vez mayor. A pocos no les intriga conocer que ha determinado que me encuentre en esta tarea que cuenta con enormes satisfacciones pero que como ancestralmente sucede algunas veces paga el precio ante quienes no disfrutan del logro ajeno. Uno de los desafíos fue y sigue siendo descontaminar, seguir e ir por más.


La respuesta a ese "por que" parecía simple al principio: pasión, amor por un trabajo, convicción en una causa. Me repetía a mí misma esa respuesta almacenada con el automatismo e impunidad de la comodidad. Hasta que un día, y quien sabe por qué,  intente salir de esa área de confort y bucear un poco más allá en ese "por qué" y fui detectando mucho más de lo que creía y mucho más de lo que conscientemente creía conocer de mi persona. Me convenció la idea de responder a esa pregunta desde otro lugar, el mio propio, porque en lo íntimo yo sabía que Fundeccu ha sido y es en mi vida mucho más que un gusto por algo en lo que creía. Y es así que todo me llevo a recorrer mi propia historia ya que somos el producto de ella. Si bien no todos estamos preparados para contarle a mundo quienes somos, de donde venimos y que pensamos, decido hacerlo en este mi espacio propio, dándole un valor al hecho de que por todo "aquello" soy todo "esto".

Somos el fruto de las decisiones que fuimos tomando en la vida. Cada una de ellas nos conduce a una bifurcación del camino y así a un desenlace diferente, que añade a una próxima elección y un nuevo camino, repitiéndose esta secuencia de manera sucesiva escribiendo el libro de nuestra vida. 
No elegir también es decidir por algo.
La elección de hoy nos determinará quién seremos mañana, donde y con quien estaremos, que haremos y como nos sentiremos, porque cada decisión traerá una consecuencia detrás que irá armando nuestra cronología, nuestra historia de vida.



En este análisis apodera mi atención el saber que lugar ocupa nuestra infancia en la escritura de esa biografía. Es allí en donde no podemos de manera absoluta y total optar por un camino sino que, los adultos nos ponen dentro de una carretera y debemos transitar por ella, nos disponen un itinerario que seguimos sin cuestionamientos y desconociendo que existen otras posibilidades. Es mucho más adelante cuando autogobernamos nuestras acciones y tomamos con emancipación aquello que queremos. No seriamos como somos si nuestra infancia hubiera sido otra.
Hasta mis diecisiete años la travesía que tenía impuesta fue difícil, no tan grata y diría que ciertamente acarició lo traumático. Me llevo casi la totalidad de mi vida sanar y comprender que por esa misma razón soy la persona de hoy con la fusión de virtudes y defectos. La resiliencia fue mi mayor valor.

En mi infancia el hogar era un sueño que parecía no llegar y más tarde comprendí que lo tuve todo el tiempo y ese lugar fue al lado de mis abuelos y mi hermana quienes cuidaron de mi prolijamente hasta mi adultez. Hoy para mí la palabra hogar es un sitio a donde siempre quieres regresar.
Ese hogar ya no no está desde lo material y  tangible. Ya demolido por el avance innegociable del tiempo, en mi mente y corazón ese lugar aún existe y es al que vuelvo cada vez que necesito la seguridad que solo te pueden hacer sentir esos abrazos que te dan de niño, a donde regreso cada vez que deseo saber cual es el sendero que ellos me recomendarían seguir y en donde me exilio cuando simplemente quiero recobrar mi esencia para no confundir el falso éxito en esta vida.
Puedo recorrer cada baldosa de esa cocina, cada parte de la reja de madera blanca de la entrada, cada letra cursiva del cartel que decía el nombre de mi abuela: Delia. Cuanto desearía haber conservado ese cartel.
He sido mucho más que afortunada. La vida me dio mucho más de lo que no me dio y seria injusta aplicar alguna queja. Si bien mi infancia no todo fue regular tuve mucho más que lo necesario. Tuve las manos cálidas de mi abuela que acomodaron mi pelo revuelto justo antes de irme al colegio y me dejó la muestra perfecta de una parte de quién yo quería ser. 
Tuve de mi abuelo quien me escuche con interés y me enseñe el valor de la palabra, del estudio, la honestidad y la convicción. El me dijo que jamás deje de soñar y que luche para conseguir todo aquello que me propusiera poniendo en alto la autoestima sin resignar la humildad y los principios. Mis abuelos han sido los mas importante que la vida en ese momentos pudo haberme dado en pago por lo que no estaba destinado a mi. Un recorrido de casi medio siglo sumado a un no menor trabajo personal, me enseñaron a dejar de buscar respuestas a preguntas del pasado y me encontraron desde el perdón y aceptación con un terreno allanado para vivir el exacto presente. 

Por todo ésto es que aprendí tempranamente que los obstáculos son trampolines desde donde obtener un envión para saltar a la superación. Fundeccu para mí fue un trampolín y la posibilidad de sanar. Yo aprendo de cada persona con esta dolencia, me sorprendo de su fuerza, admiro su optimismo y amor por la vida. Valore muchas cosas a partir de esta tarea. Fundeccu ha sido en mi vida un lugar en donde pude transformar mi vida entera, en donde el amor al prójimo y la entrega completó mi misión en esta tierra y en donde la contradicción tomó forma de razón ya que "yo me ayudaba ayudando".
Me siento pequeña ante la grandeza de la lucha de quienes conviven con Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa cada día de su vida, diminuta ante la arrolladora valentía y fuerza de las madres cuyos hijos llevan estas entidades en su abdomen y minúscula ante la potencia de ellos al momento de hacer frente a una noticia irreversible.
Y me siento grande al recibir su confianza, al sentir que mi palabra los sumerge en la tranquilidad  y la paz y al ver sus miradas seguras de que yo todo lo intentaré. Soy honrada al saber que en mi depositan lo mas preciado de sus vidas y que tomarlos de la  mano en el momento oportuno cambia su perspectiva del momento que deben atravesar.


Entonces, es así como un día se cruzan en tu vida personas que en el momento preciso acomodan tu mirada del mundo. Y ese día comprendes que lo que buscabas ya lo tenías y ves el rumbo con una claridad única.

Solo resta entonces, cerrar los ojos ir y volver hacia ese cálido hogar de mis abuelos, invadido de aroma a eucaliptus en invierno y de jazmines en verano y vivir el  hoy en el mejor hogar de todos, el mío propio, en donde están mis afectos, mi familia, en donde me completo.

Esto responde a esa pregunta que una y otra vez se repite a lo largo del tiempo: el porque de una elección.
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The Reason of a Choice
beautiful sunday where the sun tells us spring is definitely here. In my background, now rebuilt with the fury of winter and all this blossomed species, there's someone outsanding above everyone else: the glycine. She rises as a queen in a tangled purple wall that shows its whims and shares its perfume of sweetness that allows itself to get into our breathing system. And, most importantly, the inspirational one. It is thus, as I give myself to the reflection from this unique place and sculpted with intention in every corner, my own home. Right here, I can not help but feel blessed. Thus, as these peaceful states of introspection arise the strongest impulses to the keyboard to want to keep everything before the mind begins to leave vague spaces, before the memory blur every detail that can be trapped with accuracy and precision in Every paragraph of this place.

Fundeccu has occupied a part of my life, began to draw a year before the birth of my first daughter, found me being the second mother and traveled in parallel to a beautiful stage of my life. That implies that among Disney's toys, diapers, and movies, brochures, orange shirts, and schedules for each rung toward a long-term goal were already in store.

Countless times I have been asked why I decided to dedicate myself to carrying out the project that today is Fundeccu Argentina. Practically without exception, those who share my days in this activity have asked me why this election, because that work began in 1999, because it continued despite all obstacles and why it continues with increasing strength. A few are not intrigued to know that he has determined that I find myself in this task that has enormous satisfactions but that as ancestrally happens sometimes pay the price to those who do not enjoy the achievement of others. One of the challenges was and remains to decontaminate, to follow and to go for more.

The answer to that "why" seemed simple at first: passion, love for a job, conviction in a cause. I repeated to myself that stored answer with the automatism and impunity of comfort. Until one day, and who knows why, try to leave that area of comfort and dive a little further on that "why" and I was detecting much more than I believed and much more than I consciously believed to know about me person. I was convinced the idea of answering that question from another place, my own, because in the intimate I knew that Fundeccu has been and is in my life much more than a taste for something in what I believed. And it is so that everything leads me to go through my own history since we are the product of it. Although we are not all prepared to tell the world who we are, where we come from and what we think, I decide to do it in this my own space, giving value to the fact that for all "that" I am all "this."

We are the fruit of the decisions that we have been taking in life. Each of them leads us to a fork in the road and thus to a different outcome, which adds to a new choice and a new path, repeating this sequence in a successive way writing the book of our life.
Not choosing is also choosing.
Today's choice will determine who we will be tomorrow and who and with who we shall be... what we will do and how we will feel, because every choice has a consequence that will keep going with cronology and then, our entire life. 

In this analysis, my attention is drawn to the place where our childhood occupies in the writing of that biography. It is there that we can not absolutely and totally choose a path, but adults put us on a road and we must travel through it, we have an itinerary that we continue without question and knowing that there are other possibilities. It is much later when we self-govern our actions and take with emancipation what we want. We would not be as we are if our childhood had been another.
Until my seventeen years the journey I had imposed was difficult, not so pleasant and I would say that I certainly caressed the traumatic. It takes me almost the whole of my life to heal and understand that for this very reason I am the person of today with the fusion of virtues and defects. Resilience was my greatest asset.

In my childhood the home was a dream that seemed not to arrive and later I realized that I had it all the time and that place was next to my grandparents and my sister who took care of me neatly until my adulthood. Today for me the word home is a place where you always want to return.
That home is no longer from the material and tangible. Already demolished by the non-negotiable advance of time, in my mind and heart that place still exists and is the one I return to every time I need the security that can only make you feel those hugs that you give as a child, where I return whenever I wish To know what path they would recommend me to follow and where I exile when I simply want to recover my essence so as not to confuse false success in this life.
I can walk through every tile of that kitchen, every part of the white wooden grate of the entrance, every cursive letter of the sign that said my grandmother's name: Delia. How much I wish I had kept that poster.

I have been more than fortunate. Life gave me so much more than it did not give me and it would be unfair to make any complaints. While my childhood was not all regular I had much more than I needed. I had the warm hands of my grandmother who arranged my scrambled hair just before I went to school and left me the perfect sample of a part of who I wanted to be.
I had my grandfather listen to me with interest and teach me the value of words, study, honesty and conviction. He told me to never stop dreaming and to fight to get everything I set out to raise self-esteem without resigning humility and principles. My grandparents have been the most important that life at that time could have given me in payment for what was not intended for me. A journey of almost half a century added to a no less personal work, I was taught to stop looking for answers to questions of the past and found me from forgiveness and acceptance with a ground raided to live the exact present.

For all this is that I learned early that obstacles are trampolines from where to get a boost to jump to overcoming. Fundeccu for me was a springboard and the possibility of healing. I learn from each person with this ailment, I am surprised by their strength, I admire their optimism and love for life. Value many things from this task. Fundeccu has been in my life a place where I was able to transform my entire life, where love for the neighbor and the delivery completed my mission in this land and where the contradiction took form of reason since "I helped me helping".
I feel small in the face of the greatness of the struggle of those who live with Crohn's Disease and Ulcerative Colitis every day of their lives, tiny in the overwhelming bravery and strength of mothers whose children carry these entities in their abdomen and tiny before their power At the moment of facing an irreversible news.
And I feel great to receive their confidence, to feel that my word immerses them in the tranquility and the peace and to see their looks sure that I will try everything. I am honored to know that in me they deposit the most precious of their lives and that to take them of the hand in the opportune moment changes their perspective of the moment that they must cross.

So, that is how in a day people in your life cross paths and settle your view of the world. And that day you understand that you already had what you had been looking for and you see the path with a unique clarity. 
It only remains then to close my eyes and go back to that warm home of my grandparents, invaded with an aroma of eucalyptus in winter and jasmine in summer and live today in the best home of all, my own, where my affections , My family, where I complete.
This answers that question that repeats itself over and over again through time: the why of a choice.

3 comentarios:

  1. Gracias Doctora Fabi Miele por dejar penetrar en su vida personal,sus conocimientos, su valentia,su humanidad. Como mama de un guerrero de la vida le agradesco infinitamente su dedicación! La saluda atte.Lidia

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  2. Gracias por tu comentario y reitero mi admiracion a los padres de personitas con EII.

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  3. Hola Fabiana!
    Me animo a pensar que las pasiones nos eligen a nosotros. Te veo muy apasionada por lo que haces y creo que esa es una posible explicación a tu elección. Yo soy un ferroviario apasionado y creo no haberlo elegido voluntaria y decididamente. En mi caso surgió este deseo por los trenes y el ámbito ferroviario sin explicación lógica alguna. Por que me gusta? no lo se, sinceramente se que amo ser Ferroviario y eso me define como tal. En mi forma de entender este bellisimo mundo, a las pasiones simplemente nos eligen. Porque te gusta lo que haces?... porque estas "apasionada".

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